Como las nubes serranas, blancas, grises y negras que se trenzan con el hilar del viento, sobre las escarpadas cumbres, la poesía de Washington Córdova, se nutre y se teje con metáforas y recursos estilísticos de esencia andina…
Alarido de montañas, es la queja fundada y la denuncia multitudinaria, sin tapujos ni ambages, a la forma infrahumana en que vivimos la mayoría de peruanos y millones de hermanos del llamado tercer mundo; de allí que, el poeta predice con razón, principio y fuerza el retorno victorioso del inmortal Inkari, con la plena convicción de sus ideales y pensamientos muy centrados y claros de ver un nuevo y sonriente amanecer.
Ranulfo Fuentes Rojas
La literatura quechua a la que con Urqukunaq qapariynin se incorpora Washington Córdova sigue constituyendo un corpus apartado y diferenciado de la literatura canónica y oficial. Tal realidad no es curiosa ni es circunstancial; es, por el contrario, estructural y es raigal. Este hecho encuentra explicación en la estructura social y cultural del Perú y, claro, en su política de discriminación lingüística. Celebro por tal razón, la aparición de este libro cuya valoración y permanencia dependen no sólo de sus valores inmanentes, sino de los juicios que resista.
William Hurtado de Mendoza Santander
Prólogo. Entre el relámpago y la azucena
Palabras para Urqukunaq qapariynin
Alarido de montañas. Poesía andina
Urqukunaq qapariynin, sumaq harawi
Alarido de montañas (Urqunaq qapariynin)
Estruendo de relámpagos (Illapakunaq t’uqyariynin)
Dejando las sombras (Llantukunata saqispa)
Canto sideral (Tiqsimuyu taki)
Rostro de la muerte (Wañuypa uyan)
Camino escondido (Pakasqa ñan)
Manojo de mulisas (Mulisa hapt’aykuna)
Hija de la madre tierra (Pachamamaq ususin)
Huesos ajenos (Hukpa tullunkuna)
Tejiendo los días (P’unchawkunata allwirispa)
Noche de luna (Thuta killa)
Entre el pajonal y el viento (Ichu wayraq chawpinpi)
Cónclave de los dioses (apunaq huñunakuynin)
Fuego bendecido (Unuchasqa nina)
Cuando descansa el día (P’unchaw samariqtin)
Masticando nuestra pobreza (Waqcha kayninchista khasturispa)
Lamentos sórdidos (Upayasqa ñakapakuykuna)
Caminos seductores (Chinkachikuq ñankuna)
Alas del ocaso (Antawaraq raphrankuna)
Hijo de las cordilleras (Rit’i urqukunaq churin)
Mirada de la luna (Killaq qawariynin)
Crisol del universo (Tiqsi muyuq k’anchariynin)
Cantuta (Qantu)
Voces ancestrales (Ñawpa rimariykuna)
Miradas tiernas (Sumaq qawariykuna)
Virgencita asunta (Mamacha asunta)
Manos vacías (Ch’usaq makikuna)
Pregones fraternos (Allin willariykuna)
Firmamento renaciente (Kawsarimuq hanaq pacha)
Recuerdo de los días (Punchawkunaq yuyariynin)
Cogiendo el sol (Intita hap’ispa)
Angelillo curioso (Pukllaysapa angelcha)
Ojos de lucero (Ch’askaq ñawinkuna)
Brazos del silencio (Ch’inniqpa makirikran)
Silbido del tiempo (Wiñay kawsaypa sukariynin)
Llanto del rocío (Shullaq llakin)
Hijo del viento (Wayraq churin)
Hechura del tiempo (Kawsaypa kamasqan)
Manos de fuego (Nina rawraq makikuna)
Ilusiones perdidas (Chinkasqa musquykuna)
Sentimientos silenciados (Upallachisqa sunqukuna)
Sueños de niño (Warmaq musquyninkuna)
Maíz sagrado (Willka sara)