Arcilla es la materia con la que se moldea y condensa el punto de partida en la tarea de poetizar en dos lenguas. Es la palabra clave, la metáfora que, cargada de símbolos andinos, traduce el empeño de los serranos en Lima, obsesionados por trasplantar en la ciudad sus tradiciones y costumbres a través del canto y de la poesía bilingüe. De la arcilla, y de lo que un hábil alfarero en lenguas podía hacer literariamente, dependía el rumbo de la poesía andina en esa época incierta. Ahora es tiempo de reconocer que en la estructura y la composición de Arcilla existe un modelo de poesía bilingüe, diseñado de manera intuitiva, pero con miras a lograr ese futuro tan esperado.
Arcilla recoge, además, el testimonio de la violencia que ejecutó a campesinos y estudiantes, y en muchos casos, arrasó pueblos y redujo comunidades enteras a escombros. Sus páginas se cubren de ese paisaje siniestro, poblado de seres que resucitan para vivir entre sus muertos. Esas páginas se vuelven papel de viento que agita en sus letras la angustia colectiva de quienes buscaron en las ciudades un lugar menos remoto, aislado y vulnerable. En definitiva, Arcilla eleva su voz airada en defensa de los pueblos nativos y la resistencia indígena.
Biografía:
Es poeta y docente universitaria. Ha publicado los poemarios bilingües Qaparikuy (2012), Arcilla (1988) y Jarawi (2000), libro ganador del concurso de Poesía en Lengua Quechua organizado por la Universidad Nacional Federico Villarreal. Sus poemas han sido traducidos al inglés y publicados en Pichka harawikuna. Five Quechua Poets (Latin American Literary Review Press, 1998). Ha participado en múltiples encuentros de poetas en lenguas originarias, entre ellos, el XIII Festival Internacional de Poesía de La Habana (2008) y el Festival Internacional de Poesía de Medellín (2012). El 2022 fue reconocida por el Ministerio de Cultura como Personalidad Meritoria de la Cultura.