Tarmap pacha-huaray se ha convertido en un clásico; es un libro del canon quechua (Carlos García-Bedoya). Se trata de un alegato indigenista en la defensa de la cultura del pueblo andino que el yugo de la “esclavitud política” y el “fanatismo religioso” arrastró, cercenó y ocultó; se trata de la visibilización que letrados, de gustos modernistas y aristocráticos, prefirieron ocultar o ignorar. En efecto, se publica en ese contexto, está escrito en español americano y suscribe la ortografía de Manuel González Prada. Su repertorio se asocia al trabajo de recopilación desde la misma choza: textos, rituales y costumbres testimoniados por los oriundos.
Adolfo Vienrich de la Canal
(Lima, 1867 – Tarma, 1908)
Hijo de una dama tarmeña y de un inmigrante alemán. Formado en la Universidad de San Marcos, asiste a las clases de ciencia, donde se convierte en abanderado del positivismo —la corriente más progresista del siglo XIX—, y participa de los avatares de la política como integrante de Círculo Literario que dirigió Manuel González Prada. Destaca como intelectual, libertario, farmacéutico, escritor, folclorista, indigenista, etnohistoriador y político.
Publicó Silabario tarmeño (1904), Tarmap pacha-huaray. Azucenas quechuas (1905) y Tarmap pachahuaraynin: Fábulas quechuas (1906); además, fue gestor de La Aurora de Tarma, antes realizó la primera publicación periódica bilingüe en “dialecto quechua” con el nombre Aurora pacha huarai (1904).